Acceso
Cada quien pide entrar, y la institución decide quién entra
Acceso aprobado por la institución, roles con permisos concretos y consentimiento del acudiente para menores.
En resumen
Solicitud de acceso
Cada persona crea su cuenta diciendo a qué colegio va y con qué rol. Quien administra acepta o rechaza; hasta entonces esa cuenta no entra.
Roles con alcance
Un docente ve sus cursos; un acudiente, a sus acudidos. El alcance viaja con el rol, no con la pantalla.
Autorización del acudiente
La cuenta de un menor necesita su consentimiento, y puede revocarlo cuando quiera.
En detalle
Registrarse no es entrar
Cualquiera puede crear una cuenta, y crearla no mete a nadie en ningún colegio. Es la decisión de diseño que sostiene todo lo demás: la identidad la abre quien la quiere, pero el acceso lo concede la institución, y sin ese sí la cuenta ni siquiera puede iniciar sesión.
Quien administra no puede suplantar
Puede aceptar solicitudes, desactivar y cambiar roles. No puede leer ni fijar la contraseña de nadie, ni entrar a la plataforma en nombre de otra persona.
Vínculos familiares comprobados
La relación entre un acudiente y un estudiante la establece la institución, no el propio acudiente. Un vínculo que se pudiera declarar solo sería un vínculo que se puede inventar.
Bloqueo tras varios intentos
Cinco intentos fallidos seguidos desde la misma conexión bloquean el acceso durante quince minutos. La cuenta no se inhabilita: quien llegue después desde su casa entra sin enterarse.